Las Bayas de Goji

Las bayas de Goji, también conocidas como cerezas de Goji, cerezas del Tíbet o Baya de Goji Tibetana​ son el fruto de dos tipos de arbustos da la familia de las solanáceas. Quizás el nombre de esta familia no te diga, pero si te digo que pertenecen a ella más de 2.500 especies de plantas, entre las que se cuentan, las patatas, el pimiento, el tomate o el tabaco, te sorprenderás, porque éstas son para nosotros de lo más común en nuestra dieta. Estos arbustos son el Lycium barbarum y el Lycium chinense. Un Lycium es también muy parecido a nuestro conocido y apreciado Espino Blanco a Espino Alvar o Crataegus.

Pues muy bien y ¿que tienen todos estos frutos en común?

Pues, básicamente, la solanina, un glicoalcaloide (tóxico, todo hay que decirlo, en grandes cantidades y de sabor amargo se encuentra de manera natural en las hojas, los frutos y los tubérculos de la mayoría de las solanáceas comestibles.

Un glicoalcaloide es un alcaloide que contiene un azúcar en su molécula y un alcaloide es un compuesto químico a partir de aminoácidos que tienen la particularidad de ser psicoactivos, es decir estimulantes. Por ejemplo, son alcaloides la cocaína, la morfina, la atropina, la quinina, la cafeína, la estricnina, la nicotina, la teína y la teobromina entre otros.

Vamos, en resumidas cuentas, que muchos de los alimentos que comemos, son psicoactivos, pero los consumimos en dosis muy pequeñas como para que nos lleguen a influenciar negativamente.

Y ¿eso es todo lo que contiene una baya de Goji?

Pues, evidentemente no, de la misma manera que no es todo lo que contiene un tomate.

Historia de las bayas de Goji

Las primeras referencias a esta baya las encontramos en las leyendas chinas del 2008 A.E. en dónde el dios Shennong convertido en Emperador Yan y apodado el “Divino granjero”, considerado como el padre de la medicina tradicional china, fue el primero es describir las propiedades de este fruto.

Esto se ha transmitido de manera oral durante casi 2000 años, por lo cual, no sabemos si es realidad o leyenda. Para las primeras referencias escritas, hemos de esperar hasta el año 206 A.E   en la que se menciona en un Compendio de remedios naturales para emergencias de medicina tradicional china.

Otra leyenda muy extendida es que se cultiva en el Himalaya, de ahí uno de los nombres con los que se la conoce, y es consumido por los tibetanos. Ésta sí que es completamente falsa, ya que el clima de ese lugar hace imposible que este arbusto pueda crecer en esas condiciones y se trata más bien de una estrategia de marketing.

Pero, su verdadero estudio detallado y científico se realiza en el siglo XVI de nuestra Era, cuando el sabio Li Shizhen, en un completísimo y renombrado estudio sobre los remedios medicinales chinos, hace una descripción en profundidad de los beneficios de la Baya de Goji.

Por supuesto, los chinos no le llamaban Goji, sino Gouquizi. Fue el inglés, médico y botánico que la introdujo en Europa, Dobos Bradley, en 1974, quien, ante ese nombre difícilmente pronunciable, la bautizó como Goji.

Sin embargo, tenemos razones para creer que, ya los griegos en tiempos de Alejandro El Grande, habían conocido, traído y utilizado estas Bayas de sus incursiones en Asia.

También hay una leyenda que atribuye al Duque de Agyll en la Escocia del siglo XVII, el haberla hecho plantar en sus jardines, creyendo que era un árbol de té, lo que provocó más tarde la burla de llamarlo árbol de té del Duque de Agyll. Eso hubiera provocado que se extendiera su cultivo por toda Inglaterra. Sea cierta o no la leyenda, lo que si es cierto es que abunda en numerosas zonas de Inglaterra.

Sin embargo, aunque su consumo real en Europa data de 1997, no se popularizó hasta la importación masiva en 2007.

Propiedades de la Baya de Goji

Cuando la baya de Goji invadió con fuerza nuestros hogares, se le atribuyeron propiedades extraordinarias que parecía que lo curaban todo. Aunque tiene muchas propiedades muy beneficiosas, no lo curan todo, pero son dignas de tener en cuenta.

Hay que tener en cuenta que las bayas de Goji contienen alcaloides, en primer lugar, por lo que al igual que el café, por ejemplo, no es recomendable consumirlas en grandes cantidades. Por otro lado, mientras en la medicina china es considerada un superalimento imprescindible para conservar la buena salud y la longevidad, aquí somos más escépticos y, según va pasando el tiempo y estos alimentos se “pasan de moda” se les va degradando a un segundo plano.

Ni lo uno ni lo otro, no nos vamos a conservar eternamente jóvenes con las bayas de Goji, pero tampoco hay que desdeñarlas porque sus propiedades beneficiosas no se las quita nadie.

Para qué puede beneficiar consumir bayas de Goji:

– Refuerza el sistema inmunitario y combate eficazmente el ataque de virus y bacterias

– Tiene un alto contenido en antioxidantes, por lo cual combate los radicales libres y el envejecimiento de los órganos y de la piel.

– Tiene efecto de eliminador de toxinas en el organismo, debido al mecanismo descrito anteriormente.

– Contiene una gran cantidad de minerales y vitaminas que ayudan al buen funcionamiento del organismo y a reducir el cansancio y la fatiga gracias a su contenido de magnesio y su efecto sobre los músculos, lo que las hace muy aptas para los deportistas, antes y después del entrenamiento.

– Reduce el colesterol malo y previene las enfermedades cardiovasculares.

– Es bueno para la salud ocular y la agudeza visual

– Tiene efectos beneficiosos para la memoria

– Parece que, en algunas personas, reduce la diabetes, aunque en otras la aumenta, por lo que se aconseja precaución en ese sentido y vigilarla durante el consumo.

– Ayuda a combatir la obesidad, gracias a que contiene cromo.

– También es excelente contra la anemia y los glóbulos rojos reducidos en tamaño.

Precauciones al tomar la baya de Goji

Contiene alcaloides, por lo que no conviene abusar y no es recomendable su consumo antes de ir a dormir ya que podría provocar insomnio.

Tampoco es conveniente para los niños menores de 10 años, o se debe reducir su consumo a unas pocas bayas, para no sobre estimularles.

Los diabéticos, deben controlar sus niveles de sangre al comenzar a consumirlas y observar si les ayuda a disminuirla o no, ya que los efectos no son los mismos en las diferentes personas ni en los tipos de diabetes.

No son aconsejables para las personas alérgicas al polen o a las solanáceas.

Como consumir las Bayas de Goji

Lo más normal es encontrarlas en herbolarios, tiendas dietéticas y muchos supermercados en bolsas de fruto seco, como las pasas.

A partir de las ahí las combinaciones se pueden dejar a la imaginación, desde un puñadito comido como cualquier otro fruto seco, a combinarlo con cereales en el desayuno, echarlas a las ensaladas o la macedonia, hacerlas en infusión, dejándolas bastante tiempo hirviendo o dejarlas en remojo y utilizarlas en diferentes guisos. La imaginación es el límite. Hay que tener cuidado de que no cuezan demasiado para que no pierdan propiedades.

Conclusión sobre las bayas de Goji como superalimento

Aunque sus propiedades no son tan espectaculares como otras que hemos descrito, son las suficientes como para poderlas incluir en este grupo.

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