40 años ayudándo a personas a sentirse mejor

Soy una persona que siempre consigue lo que desea, para bien o para mal.

Fui una niña rara que se interesaba en cosas tan dispares como la arqueología, la filosofía o la medicina y la astrofísica. Aprendía cualquier cosa que me viniera a la cabeza y me dedicaba a ello con pasión; tan pronto quería arreglar televisores o coches como quería ser médico o astronauta. Envidiaba a los antiguos que eran al mismo tiempo, médicos, matemáticos, astrólogos y un montón de cosas más sin que a nadie le extrañara. No entendía porque había que decidirse por una sola especialidad cuando las posibilidades que te ofrece el mundo son tantas.

Partiendo de esta base, decidir qué estudiar era una auténtica tortura. Finalmente, me decidí por medicina alopática, pero me decepcionó justo eso, que, por una parte, separan el cuerpo de las emociones y, por otra, diseccionan el cuerpo en órganos que se contemplan por separado. De esa forma, quién es especialista en digestivo ignora o casi, lo cardiaco y lo mismo sirve para cualquier especialidad médica. Y, por supuesto, ninguna contempla las emociones. Eso no era para mí.

 

Con un único objetivo en la mente (lo único que tenía claro), me fui tirando de cabeza al estudio de todo aquello que sirviera para alcanzarlo: ayudar a las personas.

Hacer la lista de todo lo que he llegado a estudiar sería largo y tedioso, no te quiero aburrir, pero si sientes curiosidad aquí puedes ver lo más relevante.

Soy polifacética y no me avergüenzo de ello. Lo mismo te hago un sitio web, que cambio un enchufe o te echo el Tarot. ¿Por qué tendría que avergonzarme si he dedicado a todo ello mucho tiempo y esfuerzo? Que la sociedad considere que debes dedicarte a una sola cosa no quiere decir que lleven razón. Hace 5000, 3000 o 2000 años no lo hacían y no les iba tan mal. Nuestra orgullosa sociedad fragmentada no está mejor que ellos.

He tenido la vida que he querido y no la cambiaría ni un ápice, porque mis aciertos y errores me han permitido ser quien soy. Y porque sé quién soy, gracias a mis experiencias, hoy puedo ayudarte.

¿Qué sé yo que no sepan los demás? Nada. En el fondo, todos sabemos lo mismo. Lo único que yo he hecho es tomar conciencia.

Y aquí es donde te explico cómo y por qué te puedo ayudar.

No te voy a aburrir explicándote las razones, así que iré al grano. Cada uno tenemos lo que deseamos. Espera, no te vayas, no te voy a contar ningún rollo New Age. Léeme unas pocas líneas más.

No hay un destino inexorable y fatalista que nos lleva navegando sin rumbo por dónde él quiere. Solo hay deseos mal concebidos o mal expresados. Cada una de las cosas que he deseado en mi vida lo he obtenido… y tú también.

Te pongo un ejemplo tonto. Podemos ponernos en la cabeza que deseamos con todas nuestras fuerzas un descapotable de carreras. Un día, por la vía que sea, el descapotable llega a nuestro poder. Felicidad total. Y luego, un problemón, porque nos hemos olvidado de desear tener también los medios para mantenerlo, ponerle combustible y carreteras adecuadas para circular con él. Zas, la buena suerte se ha convertido en mala suerte. Y, sin embargo, tienes lo que querías.

Pues bien, esto es lo que nos pasa constantemente; deseamos las cosas a lo loco, pero como las hemos deseado, hemos puesto en marcha mecanismos para conseguirlo.

Uno de mis sueños era escribir. Por fin, lo estoy haciendo.

Pero, siento en mi interior que debo transmitir todo lo que yo he aprendido. Por eso, aporto mi granito de arena para que esa tarea continúe, mientras una parte de mi tiempo la dedico a escribir en un lugar privilegiado al que conseguí llegar empleando la fuerza del deseo.

Sé lo que estás pensando. Al final es otro rollo de esos de la fuerza de la atracción y cosas por el estilo. Sí, pero no. Lo de la Ley de la atracción es cierto, pero le faltan ingredientes para que funcione. Yo te los puedo dar.

¿Quién soy? Pues bien, soy la persona que te puede dar las herramientas para que consigas lo que deseas, para que ese sueño que quieres cumplir, ese proyecto que quieres poner en marcha o que ya has puesto y no acaba de arrancar o que arranca, pero te das cuenta de que te faltan ingredientes para que funcione como tú quieras, sea un éxito total. Y que conste que el éxito no tiene por qué ser ganar muchísimo dinero, como entiende la mayoría, el verdadero éxito es ser feliz y hacer feliz a los demás gracias a tu ayuda.

Si quieres saber más, contáctame.

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